Cómo usar la prueba de ratón
Mueve el puntero dentro del recuadro, pulsa cada botón y gira la rueda. Cada botón que se registra se pone verde; el que mantienes pulsado se rellena de rojo. El menú del botón derecho y las acciones de atrás y adelante de los botones laterales están bloqueados dentro del recuadro, así que puedes pulsarlo todo sin salir de la página.
La pequeña estela sigue al puntero. Sirve para ver si el movimiento es continuo o salta de un sitio a otro.
Doble clic y botones gastados
La avería más común de un ratón es un botón que hace doble clic por su cuenta. Pulsas una vez, pero se abren archivos, se cierran carpetas o la selección de texto salta. La causa casi siempre es el pequeño interruptor bajo el botón: al gastarse sus contactos, rebotan al tocarse y envían dos clics en lugar de uno.
La prueba mide el tiempo entre dos pulsaciones del mismo botón:
- Un doble clic intencionado lleva un instante apreciable, y el intervalo aparece como normal.
- Si el intervalo es más corto que el umbral de la configuración del sitio —70 milisegundos por defecto—, sale un aviso. Una persona rara vez hace doble clic tan rápido.
Para buscar la avería, haz un solo clic, despacio, muchas veces: veinte o treinta clics sueltos. Si aparecen avisos sin haber querido hacer doble clic, el interruptor está fallando. Repite con el botón derecho: también se gasta, aunque más despacio.
La rueda
Gira la rueda despacio en un solo sentido y mira los contadores. Arriba o Abajo deben subir, y los saltos de dirección deben quedarse a cero. Un sensor de rueda gastado o con polvo a veces informa de un paso en sentido contrario, y lo notas como una página que da un tirón hacia atrás mientras bajas. Unos pocos saltos al cambiar tú de sentido son normales; saltos mientras giras siempre hacia el mismo lado son la avería.
Frecuencia de sondeo
La frecuencia de sondeo es cuántas veces por segundo informa el ratón de su posición al ordenador. Los ratones de oficina suelen usar 125, los de juego 500 o 1000, y algunos más. Mueve el ratón en círculos rápidos dentro del recuadro para obtener una lectura.
Tómala como aproximada. Los navegadores no pasan cada informe a la página en el momento en que llega: los agrupan al ritmo del refresco de la pantalla. La prueba recoge esos informes agrupados donde el navegador lo permite, lo que se acerca más al valor real, pero un ratón de gama alta suele seguir marcando menos de lo anunciado. Una lectura clavada cerca de 125 en un ratón vendido como de 1000 Hz merece una mirada al software del fabricante, donde la frecuencia suele ser un ajuste.
Problemas habituales y qué significan
El puntero salta o va a tirones
Mira primero la superficie. Los sensores ópticos funcionan mal sobre cristal, espejos y mesas muy brillantes. Un pelo o una mota de polvo sobre el sensor causan el mismo síntoma. Una alfombrilla resuelve la mayoría de los casos de una vez.
Un ratón inalámbrico va con retraso o se salta movimientos
Cambia o carga la batería antes que nada: una batería débil provoca retraso mucho antes de que el ratón deje de funcionar. Después acerca el receptor; un alargador USB corto ayuda. Los puertos USB 3 y sus cables pueden interferir con los receptores de 2,4 GHz, así que un puerto USB 2 o uno al otro lado del ordenador puede marcar una gran diferencia.
Un botón no hace nada
Comprueba si el software del ratón lo ha reasignado. Si el botón no se ilumina en la prueba y el software no muestra ninguna reasignación, el interruptor ha fallado.
El puntero va demasiado rápido o lento
Es la sensibilidad, que se ajusta en la configuración del ratón del sistema o en su software, no una avería. La prueba muestra el movimiento igual sea cual sea la velocidad.
Para la otra mitad del escritorio, haz la prueba de teclado. Si quieres ver lo rápidos que son de verdad tus clics, el test de reacción lo mide y te deja retar a un amigo. ¿Revisas un portátil de segunda mano? La comprobación de dispositivo usado incluye el touchpad como uno de sus pasos.